domenica 29 novembre 2009

El precio de un hotel varía hasta un 50% según la web donde se contrata





Mismo hotel, misma habitación, misma pensión, mismo servicio y mismas fechas. Pero diferente precio. Los establecimientos hoteleros trabajan con diversos sistemas informáticos independientes para gestionar las camas disponibles y las reservas de los clientes, lo que comporta una ventaja para los hoteles, pues les es más fácil obtener mejor ocupación. Sin embargo, la variedad de sistemas provoca la paradoja de que, para la misma cama en un establecimiento y para idénticos días, esta pueda resultar hasta un 50% más más cara según donde se realice la reserva.

La empresa Reserva123.com ha realizado un estudio de 11 webs de viajes para demostrar las diferencias de precios y planificar su estrategia. El método es sencillo: comparar para un hotel en unas fechas determinadas qué precio ofrece cada página (incluida la suya).

Un ejemplo: establecimiento en Fuerteventura, cinco estrellas, siete días en régimen de media pensión. Precio medio: 585 euros. Precio más bajo, 519 euros; precio más caro, 765 euros. Un encarecimiento del 47,7%.

BANCOS DE CAMAS / «Los precios de las habitaciones en las páginas web son fruto de una ecuación de varios elementos», explica el responsable sectorial de Turismo de PricewaterhouseCoopers (PwC), Álvaro Klecker. Por un lado, los hoteles firman contratos directos con algunas agencias de viajes on line. Por el otro, venden sus habitaciones a «bancos de camas», plataformas que gestionan las habitaciones ofreciéndolas a multitud de operadores (webs). Cuando se busca un hotel en una página, el precio puede venir o del banco de camas con el que trabaje la web o del contrato que tenga firmado directamente con el establecimiento.

«Si se trata de un acuerdo directo con el hotel, los precios suelen ser más económicos. Si no, depende del contrato que tiene el establecimiento con cada banco de camas (suelen trabajar con una decena de estos) y del número de habitaciones que queden disponibles. Si quedan muchas camas, los precios son más bajos. Si no, más altos», añade. A toda esta negociación y casuística hay que añadirle otro elemento: los costes y los márgenes. «El factor clave es el coste de amortización de esta estructura virtual», señala Klecker.

Las webs deben repercutir en los precios que ofrecen el coste del personal, de mantenimiento, de instalaciones y de inversión. «Optimizar recursos y un gran volumen de gestión son claves para poder ofrecer precios más competitivos», asegura Juan Enrique Escalas, director comercial de Reserva123.com.

Fuentes de una importante cadena hotelera confirman la diferencia de precios: «El coste de nuestras habitaciones puede variar bastante entre el precio que indica nuestra web y el de las diferentes páginas. Unas veces somos más competitivos nostros; otras, las agencias on line», afirman. Klecker recuerda que no hay que olvidar que en España, las reservas en línea representan «entre el 17% y el 30% del total de las ventas», mientras que en otros países, como los nórdicos, el porcentaje alcanza el 60%. «La mayoría de las contrataciones se sigue realizando a través de las agencias tradicionales», dice.SIN CLASIFICACIÓN / Del estudio también se desprende otra conclusión: no hay una web que sea la más cara ni la más barata.

Porque unas veces la misma página es la más económica para un producto pero, para otro, es la más cara. «Desde el punto de vista del consumidor, lo más aconsejable es que se pase todo el tiempo que crea necesario o pueda para comparar los precios en distintas webs», aseguran las mismas fuentes de la cadena hotelera. Ya lo decía Manuel Luque: busque, compare y si encuentra algo mejor, cómprelo.

JOSEP M. BERENGUERAS

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